Al hilo de los grupos Whatsapp de adolescentes con contenido pornográfico, agentes del pueblo se han unido para implementar medidas preventivas y educativas

Si a finales de noviembre se dieron a conocer los grupos de whatsapp de contenido pornográfico de Donostia, a principios de diciembre ya se ha dado cuenta de uno de estos casos en Arrasate. Una persona educadora de un centro escolar fue quien se dio cuenta de ello y, siguiendo el protocolo, contactó con la policía local y la Ertzaintza.

Así comenzó la primera toma de contacto entre el Ayuntamiento de Arrasate, el resto de los centros escolares, agentes educativos y grupos o redes de padres y madres de la localidad. En palabras de la alcaldesa, Maider Morras, «todas y todos los agentes manifestamos nuestra intención de implementar medidas preventivas y educativas, y de ello se deriva la comparecencia de hoy, porque es importante que todos trabajemos en la misma dirección».

Esta comparecencia informativa ha sido el punto de partida para dar cuenta del problema y, ante la proximidad de la Navidad, «compartir con la ciudadanía una serie de consejos». Y es que «aunque la elección de permitir a los menores el uso de una herramienta como el móvil es una elección privada, personal y libre, no hace falta decir que, hoy por hoy, esa elección implica necesariamente, un proceso educativo de un uso responsable, tanto por parte de los padres y las madres como de la propia comunidad» señala la concejala de Bienestar y Educación, Jasone Giraldo.

La alcaldesa ha enmarcado las medidas preventivas dentro del «cuidado comunitaria» porque «estas obligaciones exigen la implicación y el compromiso de todas y todos». Añade que en Navidad el uso de los móviles crece «sin control» y proponen las siguientes medidas preventivas con el fin de hacer un uso adecuado del dispositivo:

  • Aprovechar estos días para mejorar y profundizar en la comunicación con nuestros hijos e hijas. La mediación de padres y madres es imprescindible y únicamente creando relaciones y redes de confianza y espacios seguros conseguiremos acercarnos a la juventud.
  • Si tu hijo forma parte de un grupo de chat como este, sal del grupo tan pronto como puedas, pero no elimines los mensajes. Dirígete con el móvil a la policía local y poned una denuncia. Su contenido puede ayudar a la investigación. No divulgar el contenido que contiene.
  • Aconsejamos no regalar móviles. En caso de hacerlo, aconsejamos acordar con las y los adolescentes medidas para un uso adecuado del mismo, siempre bajo la supervisión de los padres y las madres y hasta un mínimo de 16 años.
  • Es importante crear hábitos saludables asociados al uso del móvil, por eso hay que imponerles un uso gradual en función de la edad. Para ello puede ser muy útil realizar un contrato de uso con los chavales, especificando bien las horas de uso y los espacios.
  • Algunas medidas preventivas para el control del uso del móvil pueden ser:
    • Establecer aplicaciones como «family link», de forma que antes de instalar una aplicación se pida permiso a los padres y las madres.
    • Entre las medidas preventivas de WhatsApp, desactivar la posibilidad de que desconocidos puedan incorporarte a los grupos.

Aunque hoy por hoy se haya puesto el foco en la Navidad, «el objetivo del trabajo es hacerlo a medio-largo plazo y queremos que a partir de enero se destinen las medidas y recursos necesarios a las tareas de prevención, entre las que tendremos que centrarnos en la educación digital y/o la educación sexual».

La iniciativa “Altxa burua”

En colaboración con la iniciativa «Altxa burua», el ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña de concienciación en torno al hecho de regalar móviles a niños/as y adolescentes. «Antes de que ocurriera este suceso en el pueblo, teníamos previsto llevar a cabo una campaña de concienciación sobre el hecho de regalar móviles. Las investigaciones y experiencias que se han realizado en los últimos años han demostrado que los móviles que se regalan a niños/as muy jóvenes han tenido efectos negativos en su desarrollo «. Asimismo, la campaña hace cómplices a los padres y las madres y el modelo de consumo del móvil es un referente para los jóvenes. Así, se han repartido folletos y carteles en los centros escolares de la localidad, tanto a los niños y niñas como a sus padres y madres.